¿Qué es el colesterol? Colesterol bueno vs colesterol malo: el mito.

“El colesterol es malo”; “No como las yemas de huevo”; “las grasas son malas para el corazón”; “tengo que rebajar mi colesterol”; “un alto colesterol causa problemas cardiovasculares”  son pocas de las frases que escuchemos cotidianamente en el mundo saludable y el resultado de una ignorancia global sobre la importancia de esta preciosa sustancia para nuestra salud y su proceso de transportación en nuestro cuerpo. ¿Y si el colesterol fuera importante? Es exactamente lo que descubrirán en el artículo de hoy. El objetivo del siguiente contenido es ofrecerles una idea clara de lo que es el colesterol, su importancia para nuestra salud, la confusión que existe entre su rol y su transportación y finalmente como evitar riegos de enfermedades cardiovasculares.

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¿Qué es el colesterol?

Contrariamente a lo que piensa la mayoría de las personas, un artículo de Harvard Medical School, subraya en 2017 que solamente 20% del colesterol que se encuentran en su sangre viene de la comida que consumen. ¿Entonces de donde viene el Colesterol?

El colesterol es una sustancia grasa de color amarilla que está producida por el hígado y por el intestino. Su cuerpo utiliza el colesterol en sus células y tejidos para producir hormonas como la testosterona, el cortisol y los estrógenos que son esenciales para mantener su salud y protegerse contra ciertos tipos de cáncer y casos de depresión. Esta preciosa sustancia cumple también con otros procesos que permiten a nuestro sistema nervioso de funcionar eficientemente, la creación de membranas celulares sin olvidar su rol de sintetizar la vitamina D.

¡En otras palabras el colesterol es bueno!!

Su transportación.

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Pero para lograr este proceso, el colesterol necesita estar transportado en su cuerpo gracias a lo que se llaman lipoproteínas. En realidad, existen diferentes tipos de lipoproteínas: las de muy baja densidad (VLDL), las de baja densidad (LDL), las de densidad intermedia (IDL) y las de alta densidad (HDL).

Hacer la diferencia entre cada tipo de lipoproteína es muy importante para entender lo que realmente se considera como el “malo colesterol”.

Las lipoproteínas de alta densidad son nada más y nada menos que proteínas solubles que transportan grandes cantidades de colesterol y pueden ser asociadas a un excelente estado cardiovascular.

shutterstock_1079620046.pngPero contrariamente al HDL,  las lipoproteínas de muy baja densidad transportan poco colesterol y por lo tanto su cuerpo necesita cantidades mayores que al largo plazo pueden acumularse en sus arterias y resultan en accidentes cardiovasculares. Esta falta de colesterol es exactamente el resultado de una dieta baja en grasa saturada y alta en carbohidratos. Por ejemplo, en su libro The Big Fat Surprise (2014),  Nina Teicholz subraya que numerosos estudios comprobaron que el consumo de fructosa y jarabe de maíz con alta fructuosa son asociados al aumento de lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL).

 ¡Come tu yema!

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Para apoyar la idea que las grasas saturadas son beneficiosas para nuestra salud, Teicholz subraya el increíble estudio de Taylor y Ho en 1971 sobre la comunidad Maasai de Kenya. Esta increíble tribu se alimenta únicamente de leche, sangre y de los cortes más grasosos de sus vacas  consumiendo entre 600 y 2000mg de colesterol por día. Y a pesar de su alto consumo de grasas saturadas, la comunidad tiene uno de los menores niveles de colesterol del mundo y no presenta casos de enfermedades cardiovasculares y otras enfermedades de arteria coronaria (acumulación de colesterol en las arterias).

Otros estudios como el del Official Journal of the Federation of American Societies for Experimental Biology (1994), reporta que sujetos que consumen dietas altas en grasa (46% del total de calorías), incluyendo el consumo de grasas saturadas aumentaron su porcentaje de HDL (lipoproteínas de alta densidad). Sin embargo, todavía la mayoría de los doctores que prescriben medicamentos para reducir su colesterol siguen asociando el consumo de grasas saturadas como la yema de huevos a las altas cantidades de VLDL (lipoproteínas de muy baja densidad).

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Acumulación de lipoproteínas de muy baja densidad (VLDL)

¡Pero cuidado! Como existen  diferentes tipos de lipoproteínas, también existen diferentes tipos de grasas que puede afectar su salud. Mientras que las grasas saturadas fueron comprobadas como beneficiosas para nuestro cuerpo, otros ácidos grasos como las grasas trans que encontraran en productos como las galletas, la margarina y las papas chips que inflaman considerablemente su cuerpo y reducen sus capacidades cognitivas. Por lo tanto, la recomendación es consumir grasas naturales que no fueron transformadas ni procesadas y que encontraran en productos naturales como el huevo, la leche, la mantequilla de vaca, el ghee, las aceitunas, los aguacates, el coco, la carne, las nueces, el pescado etc…

 

 

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